Super Strains pensaba en los cultivadores europeos de exterior cuando desarrolló la Turing Autoflowering. Siempre es un reto cultivar en zonas con mucha lluvia y humedad y poco sol. Deshacerse de cogollos infectados con moho es una de las cosas más tristes que le puede pasar a un cultivador. Con la Turing Autoflowering, ya no es un problema. Es una variedad con genes súper resistentes de Afganistán, que aportan la fortaleza necesaria para prosperar.
Aunque la Turing Autoflowering tiene un periodo de vida de unas 8 semanas, los cultivadores de interior podrían tener que dar a algunas plantas unos días extras, según el grado de madurez que deseen. Se puede cultivar en cualquier parte, interior o exterior. Los que más partido van a sacar de esta planta, son los cultivadores de exterior y de guerrilla. Son plantas que soportan el frío clima del norte de Europa, y alcanzan alturas de aproximadamente 1,5m. Un tamaño impresionante para una variedad autofloreciente. Se pueden cosechar mucho antes de que llegue el otoño, siempre que se siembren pronto.
El sabor de la Turing Autoflowering es una mezcla única de aromas almizclados. Su efecto es un colocón fuerte y prolongado, típico de los genes afganos. El efecto y sabor pueden resultar más sencillos en comparación con otras variedades exóticas de predominancia Sativa, pero a veces, la simplicidad es clave. Sobre todo si se cultiva al aire libre en climas fríos. Puede que la Turing Autofloreciente no convenza con sus altos niveles de THC, o su delicioso sabor a mango, pero tiene una importante ventaja: el poder sobrevivir en condiciones climáticas duras. Si una variedad sobrevive en las frías regiones montañosas de Afganistán, sobrevivirá en prácticamente cualquier lugar.