Una sativa en todos los aspectos y seguramente una de las más rápidas del planeta. Florece en 7-8 semanas produciendo una impresienante cantidad de resina pegajosa que desprende un fuerte olor a fruta tropical, de ahí el apodo Piña Calada. Produce cogollos grandes sorprendentes por su efecto mental, variedad que merece la pena probar marcada por un increible sabor y un aroma.