Reminiscencias al mejor afgano, si tienes prisa por cosechar móntate en esta alfombra voladora de las mil y una noches. Sus orígenes anclados en el oriente medio aportan a esta planta gran tamaño y robustez, sorprendentes para una automática. Desarrollada para deslumbrar a todos por sus refrescantes virtudes, es una variedad autofloreciente de tercera generación.
El ancestro de la afgana es un viejo clon donado a Positronics por Wernard Bruining, seleccionado por su excelente ratio THC/CBD. Lo hibridaron con su mejor Ruderalis y la descendencia se cruzó entre sí durante varias generaciones para estabilizar y dotar a Afghan Express de una gran talla con un alto porcentaje de cannabinoides. Planta de estructura completamente afgana: robusta, con grandes ramificaciones, hojas formadas por foliolos gruesos y anchos de un color verde intenso.
Los cogollos que desarrolla son de gran tamaño y cubiertos completamente de resina, consiguiendo sorprender a todo cultivador. Sin duda Afghan Express alcanzará un envidiable tamaño. Si empezamos la siembra a partir de mayo nos dará toda su plenitud tanto en la fase vegetativa como en la floración, haciendo dudar a los cultivadores inexpertos de que realmente sea una planta autofloreciente.
Aroma: Fuerte perfume con claros matices de antiguo hachís afgano. Se perciben varias notas a musgos y torrefactos.
Sabor: Inunda la boca una sensación del mejor afgano con otras más complejas que recuerdan a miel y alcanfor.
Efecto: Como buena afgana, el efecto de esta planta es muy placentero y relajante, dejándonos disfrutar de ese maravilloso viaje al Oriente Medio.